CROATAS EN CHILE

1 (1)Inmigración croata en Chile

Se tomará como punto de partida el año 1864, en que se inició la inmigración de croatas en Chile, hasta 1956, año en que fueron reunidos los datos que aquí se presentan. Para su mejor entendimiento, la inmigración y el posterior desenvolvimiento de la colonia se dividen en cuatro períodos. El primero, de 1864 a 1890 corresponde al lapso inicial con una colonia poco numerosa. El segundo fue el de una inmigración masiva, interrumpida por el estallido de la Primera Guerra Mundial, es decir, de 1890 a 1914, años en los que la inmigración era masiva. Durante el tercer período, de 1920 a 1939, el ingreso de inmigrantes fue menor que en el anterior, y quedó interrumpido por el desencadenamiento de la Segunda Guerra Mundial. A la cuarta y última etapa le corresponden los años que corrieron de 1946 hasta 1956, durante la cual solo un reducido número de croatas se estableció en el país. Además de enfocar panorámicamente los cuatro períodos de inmigración, se presentarán hechos sobresalientes de la vida de la colectividad, y lo que ésta representó para Chile y para su propia patria.

Los datos obtenidos que aquí se ofrecen fueron reunidos en los años 1955-56 por este autor, cuando editaba en Santiago la revista “Jadran”. Debido a aquella circunstancia visitó Antofagasta, Iquique, Valparaíso, Viña del Mar, Quillota, San Antonio, Llolleo, Rancagua, Talca y otros puntos, donde se relacionó con descendientes de inmigrados de la primera hora, y con algunos sobrevivientes del oleaje establecidos allí entre 1890 y 1914. Entre los primeros cabe mencionar a los hermanos Jordan, los hermanos Katunaric, los hermanos Rendic, la doctora Ansic de Barrionuevo, Carmen Ostojic, Radomiro Tomic y los hermanos Jorge y Víctor Matetic. Entre los mencionados en segundo lugar figuraban Nicolás Trevizan, Vicente Kusanovic, Domingo Peric, Milivoj Paravic, Jorge Zmirak, Antonio Marusic, Antoni Mimica, Miguel Poklepovic y Jorge Petrinovic. Lo que aquí se registra es, en su mayor parte, lo que ellos recordaron y relataron. Ciertos datos pudieron ser extraídos de unos pocos ejemplares de antiguos periódicos “Sloboda” (La Libertad) y “Domovina” (La Patria), y también de tres Libros de Actas de sociedades ya desaparecidas, que algunos de los entrevistados aun conservaban.

Lo que se rescató en aquella oportunidad, y salvó de un posible olvido total, se hizo sobre el filo de la hora 24 de vida de la vieja colonia. Hoy sería poco menos que imposible intentar el rescate, puesto que los inmigrados de los dos primeros períodos se han extinguido. Y sus nietos tal vez conserven, como único recuerdo de los pioneros de la colonia, algunas fotos de “abuelos con paisanos”.

Ahora, al pasar al objetivo de la nota, se desea subrayar que esta no pretende ser una historia completa, cronológicamente tejida, del proceso inmigratorio, ni de la colonia. En primer lugar. porque las historias, aun tratándose de la correspondiente a una colectividad, no se escribe ni se sintetiza en un par de carillas; y, en segundo lugar, por el temor de que algunos hombres de real relieve, y hechos que pudieron haber protagonizado, no hayan sido rescatados. Existe el temor de que algo pudo haber quedado cubierto por el manto del olvido. Es que los croatas en Chile -lo mismo que en otras partes-, trabajaron, crearon, inventaron, pero, tal vez en muchos casos, no se preocuparon en registrar sus realizaciones y sus nombres. Y las obras quedaron, pero sus autores pasaron al anonimato. Posiblemente ellos ni imaginaron que con sus aportes al progreso de su nueva patria, prestaban a la vez incalculables servicios a su patria de origen. Ellos, -y no fueren los únicos_ jamás pensaron que sus obras representaban para Croacia su mejor carta de crédito; que eran sus genuinos embajadores. Lo dicho aclara por qué la nota no pretende ser la historia de la colonia croata en Chile; es tan solo un manojo de datos que como tal se ofrece a aquellos que un día escribirán la historia de toda la Croacia emigrada.